8 razones por las que Armada de Ernest Cline no se parece en nada a Ready Player One (y por qué eso no es algo malo)

El ascenso meteórico de Ernest Cline debería valer como inspiración para toda clase de nerds. Sin tener la más mínima idea, me encontré con su trabajo por primera vez cuando leí el guión de la secuela de Buckaroo Banzai. Tras este, pasó a escribir Fanboys; Una carta de amor a la saga de Star Wars qué a pesar de estar llena de emociones y buena intención, su resultado final fue un producto un tanto mediocre. Pero no fue hasta el lanzamiento de su primera novela, Ready Player One, en agosto del 2011, lo que llevó a ostentar su título actual de Rey de los Nerds. En dicha novela un joven nerd cualquiera, Wade Watts, busca mediante su avatar en un mundo de realidad virtual en Internet un huevo de Pascua que vale más de lo que podría imaginar. El popular libro fue elegido para la realización de una película el día después de su lanzamiento, película llevada al cine con Steven Spielberg sentado en la silla del capitán a finales de marzo del 2018.
Armada, novela original de Ernest Cline
En julio de 2015, la segunda novela de Cline, Armada, llenó los estantes de las librerías por todas partes. En menos de una semana, ocupaba el puesto 59 en la lista de los libros más vendidos de Amazon. Es la historia de Zack Lightman, un adolescente nerd típico que descubre que su videojuego favorito va mucho más allá que un mero entretenimiento.

La pregunta es: ¿Ha tratado Cline de replicar el éxito que obtuvo en Ready Player One? Averigüémoslo… con el mínimo posible de spoilers.

The Last Star Eagle va a la escuela de batalla

En Armada, Cline nos plantea un mundo en el que los gobiernos desarrollaron videojuegos y entretenimientos de ciencia ficción cuya finalidad real es preparar a la humanidad para una invasión extraterrestre que aparentemente tendrá lugar unas horas después del comienzo de la novela. Personas alrededor de todo el mundo son reclutadas para luchar en una guerra interestelar de la que no saben nada, incluido nuestro héroe, el sexto jugador de Armada Zach Lightman.

¿Te suena similar? Lo es. La trama de Armada es una amalgama de muchas de las historias a las que hace referencia. Es como si las películas de ciencia ficción y acción de los años 80 montaran una orgía, 31 años después, The Last Starfighter diera a luz a Armada. Si leíste el trabajo anterior de Cline y esperas que Armada sea nueva e innovadora, te sentirás decepcionado. Armada es mucho más una adaptación que material nuevo. Afortunadamente, aunque la historia toma cosas prestadas de películas, espectáculos y libros del pasado (como Ender’s Game, The Last Starfigher y Photon), Cline lo ha mezclado todo lo suficiente bien como para que mantenga frescura. Cierto es que no ha establecido nuevos estándares en la ficción como lo hizo su antecesor, pero aun así, lo pasarás bien por el camino.

Conspiraciones por doquier

Polibius, leyenda urbana de videojuegos
Me fascinan las máquinas recreativas y su historia desde que era un niño. Cosa bastante evidente ya que me dedico a fabricarlas. Y al parecer Cline también lo está. En Ready Player One nos mostrará la cara más divertida de los videojuegos, como forma de entretenimiento e iconos de la cultura pop de los 80, a través de los Huevos de Pascua (chistes ocultos y secretos contenidos en muchos videojuegos desde la era Atari 2600). Pero en Armada, Cline arrojará luz sobre las áreas más oscuras e infames de los videojuegos, incluyendo la de los experimentos militares, tanto reales como imaginarios, en el desarrollo de videojuegos. Haciendo referencia a algunos de mis favoritos como la leyenda urbana de Polybius, o el desarrollo de Bradley Trainer, el primer uso en el mundo real de un videojuego para entrenamiento militar.

El concepto del gobierno que utiliza los videojuegos para entrenar a los soldados del futuro es ciertamente una visión más oscura y profunda que la que muestra Ready Player One. En lugar de un futuro distópico donde los juegos, o más bien OASIS es un refugio, nos muestra con qué facilidad se puede utilizar la tecnología para manipularnos. Tan sólo me lleva unos segundos arrancar Call of Duty en mi PlayStation 4 y ser eliminado por un crío de ocho años, un niño de ocho años que podría estar controlando los drones militares en un área de guerra en un futuro no muy lejano.

Sería para mi realmente genial poder incluir en nuestras máquinas arcade el Polybius. Pero por desgracia de momento, creo que habrá que descartar la idea.

Entendí esa referencia

Entendí esa referencia. Meme

Está claro qué en el mundo de los nerds, Ernest Cline ocupa el primer puesto en la tabla de puntuaciones. Su desmedida pasión por la cultura pop es algo patente y evidente en sus escritos. Las referencias aparecen en la primera página y te persiguen casi sin tregua a lo largo de todo el libro.

Los personajes llevan el nombre de sus homónimos en otros medios (Lightman, nuestro héroe es una referencia al joven hacker de WarGames, mientras que el matón escolar, Knotcher, está basado obviamente en un personaje del mismo nombre de Iron Eagle), con toneladas y toneladas de otras referencias mezcladas de manera correcta. Y a pesar de que es un modelo que funcionó bien para Ready Player One, ya que ese libro es esencialmente una carta de amor a los videojuegos, en Armada parece que es demasiado. Hay muy pocas páginas que no tengan una sola referencia a la cultura pop, y a medida que el libro avanza, algunas referencias serán demasiado para aquellas personas qur nunca llegaron a leer Dune, Ender’s Game u otras novelas clásicas de ciencia ficción.

Es casi como que TIENES que ser un nerd para apreciar Armada, y aunque eso está bien para los nerds como yo, puedo ver cómo esto sería desalentador para alguien que compre este libro por capricho. Al menos Ready Player One venía con notas a pie de página; La cantidad de referencias oscuras en Armada te harán tener que consultar una enciclopedia nerd, si es que existe alguna.

Joder, tengo que acabar

Acabar a toda velocidad
Armada se divide en tres partes. La primera describe el reclutamiento de Zach en la Alianza de Defensa de la Tierra, la segunda explica lo que está sucediendo y los primeros combates importantes entre la Tierra y nuestros invasores. La tercera es esencialmente la batalla final. La primera parte se extiende, alrededor de unas cien páginas, la segunda parte casi el doble, pero la parte final apenas abarca cincuenta páginas. No es que el número de páginas en los que se reparte la presentación, nudo y desenlace de una novela sean algo que normalmente me preocupe. Pero en este caso, me parece interesante mencionar la división porque la parte final se me hizo tremendamente apurada. La batalla de comienzo de la guerra, La Batalla del Palacio de Cristal (otra referencia a WarGames) es probablemente la secuencia más emocionante del libro y me aceleró el corazón, pero el final me dejó con ganas de más, y no necesariamente en la forma de una secuela.

Armada  parece como Una nueva esperanza  de los libros de Ernest Cline. Estableció rápidamente a los personajes principales, los arrojó a una aventura y envolvió rápidamente todo en un paquete bonito que alude a una secuela si la popularidad lo justifica. Ready Player One, por otro lado, es la combinación de Cline de toda la trilogía de Star Wars. Es un trabajo completo e independiente, mientras que Armada  parece que solo está contando una pequeña parte de la historia. La buena noticia es que el final de Armada asienta las perspectivas para una secuela que podría ser una lectura más convincente.

Si aprender tu quieres, tener el control debes

Meme de Yoda con Luke
El ritmo es una parte importante que siento que falta en Armada. Dado que toda la acción de libro sucede en su mayoría durante el trascurso de dos días, la acción parece apresurada. El personaje de Zach está bien desarrollado o al menos, lo suficientemente bien como para que te preocupes por él, pero todos los personajes secundarios parecen PNJ de un videojuego. Se da solo información básica sobre los otros miembros de la unidad de Zach, mediante vistazo rápido de sus pasados. La trama “romántica” secundaria entre Lightman y Lex es casi una broma, y la capitana de EDA parece estar ahí única y exclusivamente con fines de Deux Ex Machina.

El libro es entretenido en todo momento, pero creo que Cline habría logrado un mejor resultado tanto para él como para el público si la historia hubiera abarcado más de cuarenta y ocho horas. Me habría gustado tener una historia más prolongada, repartida en otras ciento cincuenta páginas, en lugar de sentirlo todo como atropellado cuando terminé la primera parte. Ready Player One es solo un poco más largo que Armada, pero creo que su ritmo y configuración permiten al lector tener un mayor acercamiento con el personaje. En cambio, Armada parece estar ya a la espera de convertirse en película, o más bien, la primera de una trilogía de películas. Irónicamente, el acuerdo de la película se escribió mucho antes de que el libro llegara a las estanterías de las librerías.

Gravedad Cero

gravedad 0
Ready Player One se  centra en unos pocos personajes principales y en consecuencias relativamente limitadas. Armada en cambio amplía la escala de una manera drástica. No es la futura versión de internet lo que se encuentra en juego, sino la continuación de la humanidad como especie. Hay una gran diferencia de escala en ambos libros.

Mientras seguía la historia de Wade Watts, un personaje con el que me identificaba mucho, la historia me absorbió por completo. A medida que los eventos de Ready Player One dieron un giro inesperado hacia la oscuridad, una ansiedad iba creciendo en mi interior. Leía páginas en cualquier hueco disponible para tratar de encontrar un alivio a esa tensión. No fue hasta que llegué a la última página que me sentí cómodo de nuevo. Me sentí como Bastián en La Historia Interminable faltando a la escuela para darle a la Emperatriz un nombre nuevo.

Aunque también me identifiqué con Zach Lightman (me encantaría saber hasta qué punto mis habilidades como jugador de videojuegos podrían ayudar a defender el planeta), en ningún momento de su lucha me sentí calzando sus zapatos como lo hice con Wade, incluso con el mundo y la humanidad en juego. Creo que Cline, con su intento de mejorar la apuesta inicial, puede haber perdido de vista la importancia de sus personajes, algo que también podría haber sido rectificado con otras cien páginas más o menos.

“Me tienes Atrapado”

Van Halem - You Really Got Me
Uno de los aspectos más envolvente de la escritura de Cline es su más que evidente amor por la música. El rock de la época juega un papel importante en Armada, tanto que la lista de canciones de la cinta de arcade favorita de su difunto padre aparece en la parte posterior del libro.

Si bien se menciona periódicamente en todo el libro, mi sensación del aprecio de Cline por la música comienza durante la primera secuencia de acción principal de la novela. Zach entra en combate real por primera vez y su estación de control (la cual ha descargado toda su música del ordenador de casa) dispara “You Really Got Me” de Van Halen y, a medida que se desarrolla la batalla, juro que me encontré canturreando y moviendo mis pies con una canción que no estaba escuchando. Esto me añadió un nivel de realismo y evidentemente, me enriqueció la experiencia de lectura mejorando la secuencia de acción del libro. Ojalá las escenas posteriores con mucho más en juego me hubieran resultado tan entretenidas.

En conclusion…

Conclusiones finales de Armada
Aunque no todos los críticos están de acuerdo, Ready Player One fue una obra maestra nerd, y cualquier novela futura de Cline será considerada de acuerdo a los estándares que el mismo pre-estableció. Dicho esto, por más que Armada no es tan buena como Ready Player One, es una buena por sí sola, y es un entretenido homenaje a The Last Starfighter, Iron Eagle, Wing Commander, Ender’s Game, y muchas otras películas, libros y juegos.

Las comparaciones son odiosas. O eso dice el dicho. Y quizá casi estoy cometiendo un error al comparar a Armada con Ready Player One ; son dos obras completamente separadas, y tienen poco en común entre sí, aparte de las toneladas de referencias nerd y la evidente pasión de Cline por los videojuegos, la ciencia ficción y otros aspectos de la cultura geek. Posiblemente, este ha sido el intento de Cline de escribir la película taquillera de este verano. Es divertida y entretenida, sin resultar pretenciosa a nivel existencial. El “giro” al estilo Shyamalan cerca del final es bastante predecible, pero conduce a una potencial secuela que podría ser mucho más interesante. Para un libro de “palomitas” de verano, es casi perfecto, pero la gente que espere la profundidad de Ready Player One. quedará decepcionada. En cualquier caso, estoy esperando la próxima novela de Cline, ya sea una secuela de Armada o de Ready Player One, o algo completamente nuevo, y espero fervientemente la adaptación cinematográfica de Armada.

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